Venus Williams se proclama campeona al vencer a su hermana Serena Williams por 7-5 y 6-4 en una hora y 51 minutos. Las hermanas han protagonizado un duelo precioso en el que Venus ha demostrado ser merecedora de la que es, su quinta corona en Wimbledon.
Venus se vio sorprendida y fue a remolque durante los primeros juegos, con cuatro juegos a dos en contra, la pentacampeona se decidió a cambiar la historia de una final que quería suya: empezó a sacar mejor, a volear con precisión, a restar profundo y a mandar en los peloteos. Serena, crecida por un arranque fulgurante, quiso seguir arriesgando en todos sus golpes y se equivocó: las bolas de su hermana llegaban profundas, rápidas y esquinadas, eso, unido a un viento sesgado que molestaba a las jugadoras hizo el resto.
















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